…miedo…

Miedo

El miedo llego otra vez, como siempre como nunca, con dolores como agujas en el alma, miedo al sinrazón.

Cuando menos lo esperaba creció en mí un sentimiento indiviso e increado, nacido de la simple esencia de las personas.

Sentimientos calidos, áureos y simples de cariño y otras derivaciones más complejas. Marcadas con una palabra gastada como el tiempo por el viento de las voces de los hombres.

Ese sentimiento ambiguo, perfecto y a la vez tan perverso, que destiñe la razón del humano y lo condiciona a sus hábitos más inicuos e imbeciles.

Oh razón mía, donde has quedado, sepultada por la emergencia de cosas sin sentido, perdí las nociones de lo correcto y lo necesario para el ser de luz. Aquel que estaba a mi lado en mis noches oscuras, donde mi ser se derrumbo por penas ajenas al tiempo.

Oh ser de luz, que te he hecho. Di paso a acciones nacidas del temor y perdí la noción de lo valioso que eras.

No

No busco clemencia ni compasión.

Solo quiero la certeza de que estarás bien.

Mi más preciado  tesoro destruido por el miedo.

Milciades

Tiempos de dolores dulces

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Vació Existencial. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s