cuando la llama se apaga

ya ni siquiera recuerdo el calor de tu ser,
más ni se como es el fulgor de tu mirada
solo queda el recuerdo
que cada día transcurrido se vuelve mas idílico y lejano…

te dije adiós aunque estabas a mi lado físicamente pero te sabia lejos, muy lejos de mí.
soñabas y vivías para otros brazos y para otras caricias.

así aun esperando estar en otro lugar permaneciste junto a mi por un tiempo, y cada día se extinguía lo que lograste que renaciera en mi ser.

ahora solo queda el helado vacío y los vientos silenciosos del no tiempo y no sentimiento navegan por las inmensidades de mi alma yerma

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