“Me falta para ser un Padre de la Patria, me contento con ser un buen Hijo”

Difícil construir un país sobre falsos pilares. La historia argentina abunda en mitos y persistencias en los errores y mentiras. El Día de la Bandera no es el 20/06, en todo caso es el día de Manuel Belgrano, uno de los personajes más nobles, valientes y virtuosos de la historia patria.

“Mucho me falta para ser un verdadero padre de la Patria; me contentaría con ser un buen hijo de ella.” Manuel Belgrano

El 13/02/1812, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González (Manuel Belgrano) propuso al gobierno de Ciudad de Buenos Aires la adopción de una escarapela nacional para los soldados, y 10 días después la adoptó, luego de que el 18/02/1812 la Junta declarara abolida la escarapela roja y reconociera la blanca y celeste.

Recién 4 años más tarde, el 20/07/1816, el Congreso de Tucumán declaró el pabellón celeste y blanco como enseña patria.

Pero mucho antes, el 27/02/1812, Belgrano estableció 2 baterías de artillería en ambas orillas del río Paraná, próximas a la Villa del Rosario (la actual ciudad de Rosario ), y hacia las 18:30, y en solemne ceremonia, Belgrano dispuso que fuera por primera vez enarbolada una bandera de su creación (Wikipedia recuerda que se presume que de 2 franjas horizontales, blanca la superior y celeste la inferior).

La tradición señala que esa bandera fue confeccionada por la vecina de Rosario de nombre María Catalina Echevarría de Vidal y tuvo el honor de izar la enseña un civil, Cosme Maciel, también vecino de Rosario.

Casi de inmediato, el Triunvirato, con Bernardino Rivadavia como rostro público, le ordenó a Belgrano esconder y destruir esa bandera para evitar problemas con el rey español Fernando VII (¿?), ordenando que utilizara la bandera usada en el fuerte de Buenos Aires, que era la de España. Pero Belgrano ni se enteró del absurdo porque había partido al Alto Perú a reemplazar en la campaña a Juan Martín de Pueyrredón.

Entonces, ¿de qué trata el 20/06? De Manuel Belgrano, héroe como pocos.

Él nació en Ciudad de Buenos Aires el 03/06/1770, asistió al colegio de San Carlos, cursó en las universidades de Salamanca y Valladolid, en España, se recibió de abogado en 1793 y ese mismo año fue designado 1er. secretario del Consulado de Comercio de Buenos Aires.

Hijo de un comerciante autorizado por el rey de España a trasladarse a América y devenido en uno de los comerciantes que se empeñaron en lograr el establecimiento del Consulado de Buenos Aires, Belgrano conocía de qué trataba el cargo que ocupaba y buscó fomentar la educación y capacitación de la gente para que aprendiera oficios. Por ejemplo, fue el creador de las escuelas de Dibujo, de Matemáticas y de Náutica.

En verdad, Belgrano fue el padre de la escuela primaria argentina. Sus ideales tomaron los principios de la Ilustración Española y se interesó por la educación de la mujer. El vasto plan que Belgrano propuso en la Memoria de 1796, abarcaba la creación de escuelas de agricultura, dibujo, arquitectura, primarias para niñas, comercio y náutica. Sólo se realizó una parte pequeña de su programa.

No pretendía formar mujeres intelectuales, sino que tenía presente a la madre de familia. Proponía la creación de escuelas gratuitas para niñas, en donde se les enseñase a leer, escribir, bordar y coser para combatir la ociosidad, hacerlas útiles en su hogar, y permitirles ganarse la vida en forma decorosa y provechosa. Las hilanderas y tejedoras eran oficios considerados “mujeriles” que propugnó desde las escuelas.

Durante su paso por Europa, él había tomado contacto con el tema del momento: la Revolución Francesa, el final de las monarquías absolutistas.

Y, al igual que José Francisco de San Martín, Belgrano fue masón. Hay teorías al respecto. Por ejemplo:

“A fines del siglo XVIII, cuando regresó a Buenos Aires, se inició en la Logia Independencia que funcionaba desde 1795, con carta Constitutiva de la Gran Logia General Escocesa de Francia. Esta logia tenía por objeto lograr la independencia del Virreinato del Río de la Plata de cualquier dominación extranjera”, según el historiador masón, Nicolás Breglia, en una hipótesis rechazada por la Academia de Historia, aunque debatida y ratificada durante ciertas Jornadas Belgranianas, en 2012.

Según él, “Cuando Belgrano se hizo cargo del Ejército del Norte, fue nombrado presidente de la Logia del Ejército del Norte. Y, dur ante sus años en Tucumán, Belgrano presidió la Logia Argentina, que funcionó de acuerdo con el testimonio obtenido por Adolfo Saldías, en la casa de la familia Padilla ubicada en cruz con el Cabildo. Allí Belgrano se reunía en logia con sus principales oficiales, tales como su lugarteniente Gerónimo Helguera y los coroneles Cornelio Zelaya y Eustoquio Díaz Vélez, también masones”.

Pero es importante regresar a Ciudad de Buenos Aires a fines del siglo 18: en 1797, el virrey Pedro de Melo, designó a Belgrano capitán de las milicas urbanas. Belgrano carecía de formación al respecto, y es curioso que su incursión en lo bélico lo acompañó el resto de su vida. Él fue “militar a la fuerza”.

Cuando Buenos Aires fue tomada por los ingleses y todo el personal del Consulado accedió a la demanda británica de jurar lealtad a su corona, Belgrano se negó y se exilió en Mercedes, en la Banda Oriental. Luegó de la Reconquista regresó para unirse a las fuerzas que organizaba Santiago de Liniers, y fue nombrado sargento mayor del Regimiento de Patricios, a las órdenes de Cornelio Saavedra, futuro presidente de la 1ra. Junta.

Pero es necesario recordar también que Belgrano fue el 1er. periodista del Río de la Plata. Desde el Consulado ayudó a la aparición del periódico “Telégrafo Mercantil“, en 1801.

Más adelante, el 03/03/1810 fundó y dirigió el periódico “Correo de Comercio“.

El 01/09/1813, La Gaceta publicó un artículo que Belgrano había escrito unos años antes y que no pudo pasar la censura del período colonial. En el t exto Belgrano afirmó: “Se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas; la una dispone de los frutos de la tierra, la otra es llamada solamente a ayudar por su trabajo la reproducción anual de estos frutos y riquezas o a desplegar su industria para ofrecer a los propietarios comodidades y objetos de lujo en cambio de lo que les sobra. (…) Existe una lucha continua entre diversos contratantes: pero como ellos no son de una fuerza igual, los unos se someten invariablemente a las leyes impuestas por los otros. Los socorros que la clase de propietarios saca del trabajo de los hombres sin propiedad, le parecen tan necesarios como el suelo mismo que poseen; pero favorecida por la concurrencia, y por la urgencia de sus necesidades, viene a hacerse el árbitro del precio de sus salarios, y mientras que esta recompensa es proporcionada a las necesidades diarias de una vida frugal, ninguna insurrección combinada viene a turbar el ejercicio de una semejante autoridad. El imperio de la propiedad es el que reduce a la mayor parte de los hombres a lo más estrechamente necesario”.

Belgrano cumplió un rol protagónico en la Revolución de Mayo y fue nombrado vocal de la 1ra. Junta. Su protagonismo era provocado por su formación académica en Derecho y Economía. Junto a su primo, Juan José Castelli, exigieron la salida del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, y en el Cabildo abierto del 22/05/1810, votaron por la destitución del Virrey. También por la elección de Saavedra como presidente de la 1ra. Junta el 25/05/1810.

Manuel Belgrano y J.J. Castelli fueron, junto a Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu y Juan Larrea, vocales de aquel colectivo pionero.

Habiendo tantos militares disponibles, se le encomendó a él la expedición al Paraguay. También en la Banda Oriental.

Belgrano fue testigo y víctima de grandes injusticias. Por ejemplo, en el golpe del 05/04/1811 y 06/04/1811, los saavedristas se quedaron con el control de la llamada Junta Grande, y convirtieron a Belgrano en un enemigo porque lo consideraron morenista. Entonces, dado que Belgrano estaba al mando de una fuerza militar de 3.000 hombres, decidieron relevarlo y por eso designaron a José Rondeau al frente del ejército en Paraguay, y Belgrano volvió a Ciudad de Buenos Aires para ser juzgado por posible conspiración.

Y esto ocurrió en un mal momento porque Belgrano era el eje de negociaciones entre paraguayos, portugueses y José Gervasio Artigas.

En agosto de 1811, los saavedristas consideraron que Belgrano era inocente de cualquier sospecha y lo restituyeron como mediador ante los paraguayos. Pero se había perdido mucho tiempo.

F ue el inicio de sus muchas participaciones en emprendimientos bélicos. En ese transcurso creó la bandera el 27/02/1812; en el Norte encabezó el éxodo del pueblo jujeño y logró las grandes victorias de Tucumán (24-9-1812) y Salta (20-2-1813). Y recibió derrotas tales como Vilcapugio (01/10/1813) y Ayohuma (14/11/1813) y su retiro del Ejército del Norte, cuando al fin llegó un militar de reemplazo, José de San Martín.

En 1815 fue enviado junto a Bernardino Rivadavia a Europa, a negociar el reconocimiento de la posible independencia de las Provincias Unidas, pero no tuvieron éxito.

Regresó para el Congreso de Tucumán, donde expusó y propuso -consecuencia de sus diálogos en Europa- la institución de una monarquíaJosé de San Martín compartía la idea- que dejara a los descendientes de los Incas en el trono.

El Congreso aprobó como bandera nacional los colores que Belgrano había diseñado e izado en 1812, pero rechazó su idea de una monarquía.

En agosto de 1816 Belgrano se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte, pero esta vez luego de alguna pequeña victoria fue derrotado y tuvo que huir, volviendo a Tucumán.

Para recordar: como premio por los triunfos de Tucumán y Salta, la Asamblea del Año XIII le otorgó a Belgrano 40.000 pesos oro. Y él decidió aplicarlos a la construcción de 4 escuelas públicas ubicadas en Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero.

Belgrano redactó un moderno reglamento para estas escuelas que decía, por ejemplo, en su artículo 1ro. que el maestro de escuela debe ser bien remunerado por ser su tarea de las más importantes de las que se puedan ejerc er. Lamentablemente, el dinero donado por Belgrano fue destinado por el Triunvirato y los gobiernos sucesivos a otras destinos y las escuelas nunca se construyeron.

Belgrano murió en la pobreza, el 20/06/1820 en una Ciudad de Buenos Aires asolada por la guerra civil que ese día tuvo 3 gobernadores distintos.

Apenas una publicación, El Despertador Teofilantrópico, se ocupó de la muerte de Belgrano. Manuel Belgrano falleció a causa de 3 enfermedades, hidropesía, sífilis y cáncer de cólon.

Dato: ni Belgrano ni San Martín ni los héroes que fundaron la Argentina fueron personas de fortuna personal sino todo lo contrario. Invirtieron más de lo que recibieron. En tiempos de corrupción tan amplia y voluminosa, habría que considerarlo para la refundación de la República.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Periodismo y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s